Ciudad de México, 19 de noviembre de 2025. El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó una nueva Línea de Crédito Flexible (LCF) por 24 000 millones de dólares para México, con una vigencia de dos años, como reconocimiento a la solidez relativa de sus políticas macroeconómicas y su resiliencia financiera en un entorno global incierto.
El monto es menor al de la línea previa, que ascendía a 35 000 millones de dólares, lo que refleja una menor dependencia del país de este tipo de instrumentos precautorios y una mejor capacidad para enfrentar choques externos. De acuerdo con el FMI, México mantiene fundamentos sólidos; sin embargo, persisten riesgos derivados de la desaceleración económica global, tensiones comerciales y una actividad industrial moderada.
Nigel Clarke, director adjunto del organismo, señaló que el país ha mostrado responsabilidad fiscal y monetaria, pero enfrenta retos como un crecimiento económico débil, una política monetaria aún restrictiva y un entorno internacional inestable. La nueva línea busca funcionar como una “red de seguridad macroeconómica” que genere confianza entre los inversionistas y ayude a estabilizar los mercados financieros.
Un panorama económico desafiante
La economía mexicana ha mostrado señales de enfriamiento durante el segundo semestre de 2025. Datos preliminares indican una contracción anual de 0.3 % en el tercer trimestre, la primera caída interanual desde 2021, impulsada principalmente por el debilitamiento del sector manufacturero. En respuesta, el Banco de México redujo la tasa de interés a 7.50 % para estimular la actividad productiva.
A esto se suma una inversión pública y privada insuficiente, que pone en duda la capacidad del gobierno para impulsar el crecimiento mediante el “Plan México”, su principal estrategia de reactivación económica.
La aprobación de esta nueva línea de crédito por parte del FMI llega en un momento decisivo para el país. Aunque el apoyo internacional fortalece la estabilidad financiera, la recuperación dependerá de la capacidad del gobierno para atraer inversión, dinamizar la economía y generar confianza en los mercados.


