
Elaborada por Sol Hernández, Diana Laura Salcedo y José Andrés Angulo. El pasado jueves 20 de noviembre la Dra. Elba Díaz Cerveró presentó una investigación sobre la percepción de la inteligencia artificial (IA). El objeto de estudio fueron los alumnos de periodismo de la Universidad Panamericana Campus Guadalajara. La ponencia, que se destacó en el foro de la Alianza de Medios MX en UP México, reveló una dicotomía fascinante: aunque los estudiantes utilizan la IA con frecuencia en sus trabajos, son ellos quienes demandan mayor control y límites éticos para su aplicación en los medios.
La investigación fue llevada a cabo por los alumnos de 7mo semestre de periodismo junto con la doctora. En concreto, realizamos el trabajo, bajo su supervisión, en la asignatura Periodismo digital. El estudio se basó en una metodología mixta. Primero, se realizó una encuesta cuantitativa, con 73% de participación de los alumnos, quienes respondieron 23 preguntas sobre su percepción. Este estudio se complementa con tres focus groups en los que participaron, por semestres, todos los estudiantes de la carrera. Esto permitió analizar la percepción de los estudiantes en tres roles: como ciudadanos, alumnos y futuros profesionales.

El miedo a perder la credibilidad
El descubrimiento más llamativo, según la académica, fue que más del 70% de los encuestados apelan a que haya “más control a la hora de utilizar la inteligencia artificial”. La Dra. Díaz Cerveró resaltó la paradoja: “Dado que los alumnos sí la utilizan mucho en sus trabajos y, sin embargo, a la hora de ser periodistas… apelan a más control”.
Ella atribuye esta demanda de límites a un profundo temor a la pérdida de credibilidad. La razón es sencilla: “A la IA no le podemos recriminar que se haya equivocado, pero al periodista, sí”. El estudiante entiende que la responsabilidad final recae en él, pues “yo soy la responsable de lo que publico”. La preocupación es pragmática, ya que “La credibilidad se pierde en un momento,” dice Elba. “Tarda mucho en recuperarse si es que se llega a recuperar”. Por ello, establecen límites para “nunca caer en una pérdida de credibilidad”.
La amenaza no es la IA
Al analizar las amenazas futuras para la profesión, la Dra. Elba fue rotunda: la principal amenaza que tenemos es “la flojera”. Detalló que, si interpretamos que podemos delegar “todo el grueso de nuestro trabajo a la máquina”, corremos el riesgo de publicar información falsa por no verificarla. La doctora insistió en que, en temas sensibles como el crimen organizado, “tenemos que ser más escrupulosos que en ninguna otra”.
Frente a la tendencia de las redacciones de contratar programas de IA para sustituir a reporteros, Díaz Cerveró ofreció una solución: “La única posibilidad que tiene el periodista de hacerse fuerte frente al programa informático es justamente suponer un baluarte que defienda la veracidad de su información por encima de todo”.
Su reflexión final, tras compartir un taller sobre el uso ético de herramientas como Gemini, fue que la clave no está en el control, sino en la diligencia: “El periodista, así como es crítico con el poder, debe ser crítico consigo mismo y con las herramientas que utiliza”. Por ello, su invitación final es: “Apuesto por contrastar todo lo que el periodista investiga y que más aún se recurra para ello a la inteligencia artificial”.

