El campo mexicano se enfrenta a una preocupante crisis agraria
El pasado 14 de octubre comenzó el llamado “paro nacional agrícola” con duración de 3 días para llamar la atención del gobierno respecto a las pésimas condiciones en las que se desempeñan todas las actividades del campo. Desde llamados de conciencia al gobierno a mejores condiciones y políticas públicas de apoyo hasta protestas en las calles por los bajos precios de venta y las casi nulas ganancias que perciben los agricultores.
Dentro de las exigencias que más sonaban era la muy poca ganancia que percibían los agricultores por los frutos de su siembra, puesto que por un kilo de limón los agricultores recibían aproximadamente 8 pesos por el kilo del mismo, tanto fue el descontento con esto que los agricultores decidieron tirar los limones y aguacates a la calle gritando “¡Lo quieren regalado, ahí lo tienen!” a seguir vendiéndolos por ese precio tan bajo, puesto que los precios de cultivo son muy altos y lo que reciben los campesinos no alcanza para cubrir lo que cuesta mantener el cultivo sin mencionar que no perciben ni un peso de ganancia los agricultores.
Otra situación es la poca (por no decir nula) atención y apoyo por parte del gobierno a los agricultores ya que no existen casi mecanismos de protección ni políticas públicas de apoyo al sector agrícola por parte del gobierno y la poca protección que le ofrecen a estos, pues uno de los problemas que enfrenta el campo es el coyotaje que compran los cultivos más baratos y lo revenden en precios caros. Otra situación es la falta de protección, puesto que muchos campesinos se ven amenazados a pagar piso a carteles y grupos delincuentes por lo que pierden aun más por esta causa.
Esta situación que reventó debido a la desatención por parte del gobierno federal es una crisis que si no se resuelve pronto va a afectar en gran manera al país, debemos concientizarnos que sin campo no hay comida, y bien dicen las protestas “sin maíz no hay país” por lo que exigir la creación de políticas públicas y apoyar el comercio agrícola local es un tema que nos debe competer a todos como mexicanos.



