El plan de paz de Trump genera alivio inicial en Gaza e Israel, pero expertos alertan sobre desafíos para una resolución permanente.
La guerra nos da un giro inesperado tras dos años de guerra devastadora, Israel y Hamás acordaron la primera fase del plan de paz de Donald Trump. Esto genera celebraciones en Gaza y Tel Aviv, pero también escepticismo sobre su permanencia. El enfoque está en el rol de Trump como mediador. En su segundo mandato, usó presión diplomática y sanciones para forzar concesiones. Se posiciona como “pacificador” en busca de un legado que podría incluir el Nobel de la Paz, cuyo anuncio es inminente.
El anuncio en Truth Social marca el fin provisional de un conflicto con más de 67.000 muertes en Gaza. El 90% de edificios está destruido, según la ONU. La primera fase incluye la liberación de 48 rehenes israelíes que se estima que solo 29 sigan vivos por 2,000 prisioneros palestinos. También cuenta sobre retirada parcial de tropas israelíes tras la firma este jueves en Sharm el Sheij, y reanudación de ayuda humanitaria.
Reacciones de alivio: miles celebraron en Gaza y en la “Plaza de los Rehenes” de Tel Aviv. Trump, en su gabinete, lo llamó “principio de una paz duradera”. Presumió de “acabar ocho guerras” y planea viajar a la región. Posiblemente se dirigirá a la Knesset.
Expertos advierten premura: Fawaz Gerges ve el plan como “campo minado” por el desarme de Hamás y la reconstrucción titánica de Gaza. Aaron David Miller elogia la presión de Trump sobre Netanyahu. Esta fue impulsada por incidentes como el bombardeo en Catar.
El pacto sigue al colapso sirio y un conflicto con Irán. Trump dice que Teherán apoya la paz. La segunda fase, en París con Rubio y Wadephul, abordará un gobierno transitorio. Hamás rechaza control occidental. Esto se puede comparar a los Acuerdos de Abraham, que Trump busca expandir. Pero el Ejército israelí advierte de zonas peligrosas. Como dice Gerges, Oriente Medio es “cementerio del optimismo”. El desafío es mantener el compromiso más allá del intercambio inicial.
Este acuerdo alivia una crisis humanitaria. Podría reconfigurar la región y fortalecer a Trump. Pero depende de superar divisiones para evitar ser un tratado temporal y que la guerra continúe posteriormente.




