Entre la intensidad del Mundial y la despedida de Guadalajara como sede de la Copa del Mundo, hubo un encuentro mucho más discreto, pero igualmente significativo. Su Majestad el Rey Felipe VI de España visitó la capital jalisciense no sólo para disfrutar del espectáculo futbolístico. Su Majestad también aprovechó para participar en una mesa de diálogo con autoridades estatales y representantes de distintos sectores, dejando un mensaje de cooperación y futuro compartido entre ambos lados del Atlántico.
Para la Dra. Elba Díaz-Cerveró, nuestra profesora investigadora de la Universidad Panamericana Campus Guadalajara y española de nacimiento (y, si me lo permite, fundadora de este noble proyecto), la jornada tuvo un significado muy especial. Radicada en Guadalajara desde hace más de una década —prácticamente desde aquella España bicampeona de Europa en 2012—, tuvo el honor de conversar personalmente con el monarca durante su visita.
La académica compartió con el Rey parte de su trabajo docente en la Universidad Panamericana y de sus líneas de investigación sobre la cobertura periodística del crimen organizado, un tema que ha ocupado buena parte de su trayectoria profesional. La conversación también abordó el drama (drama en sentido de lo terrible, porque de ficción no tiene nada) de las personas y periodistas desaparecidos o desplazados en México, una de las heridas más profundas del país, y culminó con un gesto cargado de simbolismo: la entrega de su más reciente libro, México Lindo y Herido, un sólido compendio que recoge las voces de periodistas que, desde hace años, documentan con rigor y enorme valentía la violencia que ha marcado distintas regiones del país.

Sobre México y España
Durante la mesa de diálogo, Felipe VI insistió en la necesidad de fortalecer los lazos entre ambas naciones y resumió esa visión con una frase que marcó la jornada: “Seguir caminando juntos en esta enorme comunidad que representa a Iberoamérica e Hispanoamérica.” Un mensaje orientado a la cooperación, al entendimiento y a una relación construida sobre los desafíos del presente y las oportunidades del futuro.
En un contexto donde el debate sobre la relación histórica entre México y España sigue generando distintas posturas —incluidas las revisiones impulsadas desde el Gobierno federal—, el discurso del monarca volvió a privilegiar una narrativa de colaboración y de futuro compartido. Más allá de las diferencias de interpretación sobre el pasado, su mensaje apostó por fortalecer los vínculos culturales, académicos y humanos que unen a ambas naciones.
Y entre protocolos, discursos y reuniones diplomáticas, hubo también un momento profundamente personal. Para la Dra. Elba Díaz-Cerveró, poder conversar con el Rey de España sobre periodismo, investigación y México, además de entregarle una obra nacida de años de trabajo y compromiso académico, fue una experiencia difícil de olvidar. El viernes 26 de junio, simplemente, fue un día muy feliz para ella.




