Por fin se estrena la anticipada secuela de Wicked, Wicked: For Good. Al igual que el estreno de la primera película de esta serie, la gira de prensa causó controversia. Muchos critican los cambios físicos en Ariana Grande y Cynthia Erivo. La relación entre las dos protagonistas igual ha causado revuelo.
Wicked: For Good fue la película número 1 en su fin de semana de estreno, recaudando 150 millones de dólares en taquillas domésticas y 226 millones de dólares en la taquilla mundial. Fue el segundo mayor estreno del año. Sobrepasó a su predecesora, Wicked, que recaudó 114 millones de dólares en taquillas domésticas durante su fin de semana de estreno.

Elenco y actuaciones, el corazón de Wicked : For Good
El elenco que cautivó en Wicked, regresa en Wicked: For Good. Cynthia Erivo y Ariana Grande retoman sus interpretaciones de Elphaba Thropp y Glinda The Good respectivamente. Mientras que Elphaba sigue siendo central a la trama, es Glinda quien se roba el espectáculo. La secuela profundiza en su perspectiva y en el dilema moral que la define. Podemos ver su batalla interna entre tomar la ruta fácil o la ruta buena. La interpretación de Grande resalta en comparación al primer filme. En su papel como Elphaba, Erivo es eléctrica. Su interpretación de “No Good Deed” es uno de los momentos más destacados de la cinta.

Su elenco es su punto fuerte, pues todos los actores prestan actuaciones potentes y con matices. Los errores de la cinta son en parte el guión y la dirección. Mientras que la historia puede ser muy querida por los fans del musical, la narrativa de la película no transmite lo mismo que su producción en Broadway. El filme tiene problemas con el ritmo, dejando todos sus mejores momentos hasta el final y dejando momentos torpes o incluso aburridos en el primer y segundo acto. Además, se agregaron canciones originales a la película que no agregan mucho a la trama.
Mientras que la película no es perfecta, no es su culpa. Sus errores se deben al material original. Al igual que esta duología, la obra en Broadway tiene un primer acto mucho más fuerte que el segundo.
Sin embargo, la historia es buena, transmite un mensaje de amistad que incluye matices políticas aplicadas a nuestro entorno actual. Con estas actuaciones y pistas, cualquier fan de producciones de teatro y musicales la puede disfrutar. Con ese final, cualquier persona puede dejar la sala con un buen sabor de boca.



