Este lunes 23 de marzo, la Sociedad de Alumnos de Derecho de la Universidad Panamericana (SADUP), en colaboración con el Club de Talento Político, llevó a cabo el conversatorio titulado Retos, transición y futuro de la Fiscalía Anticorrupción. Los protagonistas del evento fueron el exfiscal Gerardo de la Cruz Tovar y el recientemente nombrado fiscal, Eduardo Cipriano Manzanilla Aznarez. Entre sus declaraciones, destacó la claridad con la que De la Cruz afirmó: “La gente no denuncia porque no tiene confianza en la autoridad”.
Uno de los temas centrales, y que constituyó el primer bloque del conversatorio, fue el de la Autonomía de la Fiscalía Anticorrupción, para garantizar la autonomía de las instituciones que investiguen y combatan la corrupción. En este sentido, Cipriano Manzanilla resaltó la necesidad de fortalecer la seguridad jurídica y contar con la voluntad política sin comprometer la autonomía de la Fiscalía anticorrupción. Por su parte, Gerardo de la Cruz señaló que el objetivo de la institución es su imparcialidad, autonomía e independencia y enfrentar la problemática con los elementos con los que se cuenta.
¿Qué es la Fiscalía Anticorrupción?
La Fiscalía Anticorrupción es una institución creada en el 2018 con el objetivo de combatir los delitos relacionados con la corrupción. Esta tuvo como primer fiscal a Gerardo de la Cruz. Su función es investigar los delitos por hechos de corrupción. Una de sus primeras iniciativas fue la Caravana anticorrupción, la cual consiste en que el Ministerio Público actúa como difusor del combate a la corrupción fuera de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG).
Además de la ya mencionada autonomía, otro de los principales desafíos de la fiscalía anticorrupción es el presupuesto que se le destina cada año. Actualmente, solo recibe el 5 % del presupuesto estatal. Otro de los retos consiste en procurar un mayor acercamiento a la ciudadanía. Como también se mencionó, existe un nivel alto de desconfianza en la autoridad ante el recelo de si verdaderamente se investigarán los delitos. En este sentido, ambos ponentes consideran que debe aumentarse el número de oficinas para que haya al menos una en cada región del estado.
Desde sus orígenes, los medios de comunicación han jugado un papel importante en la labor de esta fiscalía, ya que, como mencionó el exfiscal Gerardo de la Cruz, “Al inicio, debido a la falta de denuncias, se abrían carpetas de investigación en función de las notas que publicaban los periódicos”.
Problemas a la hora de investigar la corrupción
A la hora de investigar delitos relacionados con casos de corrupción, el mayor problema es que prescriben a los tres años y, al momento en que se presenta la denuncia, ya no hay plazo para comenzar la investigación inicial. En este sentido, Gerardo de la Cruz propone que deben ser imprescriptibles, pero esto violaría un principio constitucional fundamental. Cipriano Manzanilla propone modificar el marco jurídico para investigar los delitos y que no prescriban antes de investigarlos, es decir, prorrogar el plazo de prescripción de estos delitos. Por su parte, De la Cruz sugiere mejorar la redacción de los tipos penales y revisar las penalidades de los delitos por hechos de corrupción.
El fiscal saliente apeló a que la corrupción, en realidad, es algo muy cultural. Lo ilustró con emoción al recordar el día en que visitó una escuela y se le acercaron unos niños de secundaria. Entre ellos, una niña de 12 años se ofreció a ayudarle en su cometido. “¿Cómo le puedo apoyar?”, le preguntó. Ante este inocente pero sincero ofrecimiento, De la Cruz le contestó: “Desde tu casa. Si te piden una tarea, hazla sin copiar y si a tu papá le multa el tránsito, no permitas que lo intente sobornar”.


