En la noche de ayer, un ataque armado dejó sin vida a un policía municipal de Uruapan, Michoacán. El hecho ocurrió en el Bulevar Industrial, frente a la planta de Pemex. Ante lo sucedido, el alcalde de la ciudad, Carlos Manzo anunció la cancelación del Grito de Independencia y del desfile del 16 de septiembre.
Dicha decisión fue tomada para proteger a las ciudadanos. Manzo señalo que aún no existen medidas de protección para realizar eventos masivos. Además, pidió de manera pública por medio de su cuenta de Facebook el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum. Solicitó que la fuerza del Estado intervenga para restablecer la seguridad en el municipio. El mensaje sorprendió a muchos ciudadanos, quienes esperaban con ansias las celebraciones como cada año.
Alcalde busca respaldo de Sheinbaum
Carlos Manzo en su mensjae de Facebook declaró que su prioridad es cuidar la vida de los habitantes. Recalcó que los ataques provienen de grupos criminales fuertemente armados. “La intervención del Gobierno Federal y de todas las fuerzas federales de seguridad no pueden esperar más”, afirmó el presidente municipal. También pidió que se difunda su declaración, con el fin de visibilizar la gravedad de la situación.
La violencia en Michoacán no es nueva. Otros municipios como Zinapécuaro y Peribán también cancelaron sus celebraciones patrias. En esos lugares se reportaron bloqueos, quema de vehículos y amenazas directas a la población. Esto demuestra que la violencia sigue afectando la vida diaria en la región.
La problemática no solo se queda en Michoacán
No solo Michoacán enfrenta este panorama. Los estados de Sinaloa, Oaxaca y Veracruz también se suspendieron fiestas por hechos violentos. En Iztapalapa, Ciudad de México, se cancelaron festejos masivos tras la explosión de la pipa de gas el pasado miércoles.
En Uruapan, la noticia cayó como un golpe duro en medio de las fechas patrias. El alcalde insistió en que su mensaje sea escuchado por el Gobierno Federal. Su intención es visibilizar la urgencia de apoyo y dejar claro que la seguridad debe anteponerse a todo. “Las fiestas patrias son símbolo de unidad, pero la seguridad es primero”, concluyó.




