En la actualidad, millones de personas se ven implicadas en realizarse un chequeo anual para conocer su estado de salud físico, una actividad que se ha normalizado con el transcurso de los años. Sin embargo, todavía no se le otorga a la salud mental la importancia que se merece. Sobre todo entre los más jóvenes, quienes en ocasiones necesitan nuestra ayuda.
El suicidio es la tercera causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud. A pesar de ello, hoy este tema se continúa abordando con miedo, e incluso preferimos mencionarlo como un “accidente”. Buscar atender estos casos es esencial, pues la vida de una persona puede depender de ello.
Natalia es una madre que sufrió la preocupación y la incertidumbre de no saber si su hija, Sofía, se encontraba en buen estado mientras era atendida en el hospital, luego de intentar quitarse la vida.
La joven sufría de trastorno de ansiedad a raíz de la pandemia, por lo que consumía medicamentos psiquiátricos. Ella “era muy depresiva, todo le daba miedo, no era segura de sí misma, no tenía básicamente nada de autoestima”, mencionó Natalia al responder la pregunta de cómo era Sofía antes.
Actualmente, la relación entre ellas es diferente al pasado, debido a que la madre anima a su hija a realizar las cosas por ella misma; no obstante, en otro tiempo ella la sobreprotegía.
Una acción que cambió todo
A la vez que se encontraba en tratamiento por su trastorno de ansiedad, Sofía enfrentó un intento de abuso por parte de un familiar cercano, mismo al que le tenía confianza. No obstante, este hecho no ocurrió debido a que su madre llegó a tiempo, aunque este sería a la postre el detonante que originaría su intento de hacerse daño.
Mientras Natalia se encontraba en su casa, Romina, su otra hija, recibió un mensaje de su hermana pidiéndole perdón. Ante la preocupación de saber que ocurría, ella corrió al cuarto de Sofía, quien se encontraba encerrada con seguro.
A Sofía, quien en ese entonces tenía 17 años, la encontraron desmayada después de que intentara suicidarse mediante una sobredosis de los mismos medicamentos que utilizaba para el tratamiento psiquiátrico.
La vulnerabilidad de los jóvenes
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el 2025 se registraron 8,709 muertes por suicidio. Entre las y los individuos de 15 a 29 años, el suicidio representó la tercera causa de muerte con 3,318 casos.
Asimismo, dentro de este rango de edad, el 70.3 % de las defunciones se registraron al interior de una vivienda particular. Además, el envenenamiento fue la segunda causa de muerte entre estas personas, con el 4.8 %.
Estos datos sólo demuestran que los mexicanos más jóvenes llegan a ser los seres humanos más vulnerables de caer en esta situación, la cual ya no tiene vuelta atrás. Es por ello necesario atender estos temas desde temprana edad.
Dificultad para pedir ayuda
Solicitar ayuda en muchas ocasiones suele ser difícil. Existen ocasiones en las que las personas prefieren mantener el dolor para ellos mismos, en lugar de pedir apoyo y afrontar la situación con compañía.
Para entender un poco más estos motivos por los que no se menciona la dificultad que está atravesando alguien, Alberto Iñiguez Aceves, psicoterapeuta clínico, nos detalló en una entrevista que los motivos pueden ser la vergüenza, el tabú, la falta de información, la otredad, el orgullo, la desesperanza y la sensación de sentirnos vulnerables.
Incertidumbre en el hospital
Posterior a su intento de quitarse la vida, trasladaron a Sofía a urgencias, donde le realizaron un lavado de estómago y estuvo internada tres días. Durante su estancia en el centro hospitalario, Natalia vivió un momento desesperante, debido a que no sabía lo que iba ocurrir a partir de entonces.
“Estaba muy desesperada, porque no sabía que iba a pasar, no sabía si había llegado a tiempo, si no había llegado a tiempo. Gracias a Dios sí llegamos a tiempo y no pasó de una dosis que no pudiera ser reversible”, comentó Natalia sobre su experiencia.
Es difícil establecer una única causa de suicidio, quienes se quitan la vida lo hacen atendiendo a múltiples causas, y así nos lo confirmó a través de una entrevista la maestra Yolanda García Ávila, responsable del programa integral del fenómeno suicida en el Instituto Jalisciense de Salud Mental y Adicciones (SALME). De acuerdo con la docente, son múltiples causas las que pueden provocar que un ser humano tome la decisión de quitarse la vida.
“La situación es que por eso se llama fenómeno suicida, porque no hay una sola causa general para todas las personas. Va a depender de la edad, del sexo, si está estudiando o laborando, si es una persona que está casada, tiene hijos o es divorciada, o perder el trabajo, o no pudo ingresar a estudiar una licenciatura, va a depender de todo el contexto que tengan en el momento para que esto conlleve a que pueda pensar en la muerte”, comentó García Ávila.
Historia post-intento y la ayuda
Luego del intento de suicidio, Sofía, a la par que se mantenía con la psicológa, comenzó a ir al paidopsiquiatra. Para entender sobre esta labor, según el Centro Médico ABC, el paidopsiquiatra es aquel que es especialista en la psiquiatría infantil, al igual que en la adolescencia. Se enfoca en el diagnóstico, tratamiento y prevención de trastornos mentales en menores de edad.
En el proceso post-intento, la psicóloga solicitó a Natalia y a su esposo también acudir con una terapeuta, debido a que ellos ahora, de igual manera, tendrían que tratarse, con la finalidad de que mejorara su hija.
Lo que antes era una terapia para una sola persona, se convirtió en algo de tres, quienes estaban dispuestos a tomar la decisión por el bienestar de su hija.
Natalia, como mamá, vivió diferente la ayuda, debido a que se sentía culpable de lo que había pasado. “Lógicamente, yo tuve que buscar ayuda, porque tú, como madre encargada de una hija menor de edad que sufre una situación por alguien de tu misma familia, dices, pues es mi culpa, entonces yo tuve que trabajar la culpa”, palabras de Natalia.
La importancia de la ayuda
Desde lo ocurrido en su vivienda, Sofía ha mejorado. En palabras de su madre, ella ahora tiene autoestima, además de que es muy dedicada, obteniendo buenas calificaciones en la Universidad. El apoyo durante estos momentos es vital, tanto de los terapeutas, como de la misma familia que está pasando también por este saneamiento.
Con el fin de ofrecer ayuda a los individuos, y atender este fenómeno, el Gobierno de Jalisco puso a la disposición de los ciudadanos el Instituto Jalisciense de Salud Mental y Adicciones.
Esta unidad cuenta con autonomía técnica y operativa. Realizan servicios de atención de salud mental, al igual que la prevención y tratamiento de adicciones para personas que no tengan seguridad social.
Asimismo, cuentan con distintas líneas telefónicas, donde psicólogos especializados te atienden las 24 horas del día, los 365 días del año, a través del número telefónico 3325042020 ó 075 para la Zona Metropolitana de Guadalajara, al igual que al 800–227–4747.
Además, la psicóloga García Ávila también nos platicó que se capacita al personal que se encuentra en la red estatal de salud mental; de igual manera colaboran con escuelas públicas y privadas, donde les instruyen cómo identificar, contener y derivar a estudiantes que podrían estar pasando por un intento de suicidio.
En caso de que algún alumno pierda la vida tras un intento de suicidio, se enseña qué se tiene que hacer con el grupo más cercano a la persona que falleció. A su vez, se está trabajando en una red para que los mismo estudiantes, mediante videos cortos, tengan la capacidad de identificar si un compañero pasa por una conducta de riesgo suicida, qué se hace en estos casos, y enlazarlo con un área de atención.
La familia: un pilar fundamental
Así como la ayuda institucional, es esencial que la persona cuente con el apoyo familiar. Sofía, en todo momento contó con la asistencia de sus seres queridos. Tanto Natalia como los hermanos de la joven la escuchaban y la centraban en la realidad. Una persona que padece trastorno de ansiedad puede distorsionar la realidad. Por ello, su familia la apoyaba poniéndole los pies en la tierra. La ayudaban a diferenciar entre la ficción o lo que en verdad pasaba.
Una muerte anunciada
Cuando una persona se encuentra vulnerable a quitarse su propia vida, en ocasiones expone señales de alerta a las que conviene estar muy atentos. Con esto se puede buscar ayuda y prevenir el suicidio gracias a esta atención.
Tras ello, Iñiguez Aceves detalla que algunas señales de alerta son: delegar responsabilidades, por ejemplo, cuando una persona empieza a regalar las cosas. Otra es el discurso del “si yo no estuviera”, mencionando un mundo donde el individuo no está. La tercera es realizar conductas retroflexivas, las cuales son las acciones que realizan con la finalidad de provocarse a sí mismo daño. También las personas que fuerzan la inclusión social.
La importancia en la materia incrementó en los últimos años; sin embargo, decenas de personas se quitan la vida a nivel nacional, como en lo local. En Jalisco, a principios del presente año, la Fiscalía del Estado registró 208 decesos por suicidio, esta cifra distribuida entre 10 municipios de la entidad.
Según el medio tapatío Mural, luego de una respuesta de transparencia, se dio a conocer los siguientes datos. En el municipio de Zapopan se registraron 63 decesos; mientras que 57 en Guadalajara; además, en Tlaquepaque fueron 28 muertes y en Tonalá 16. Por su parte, en El Salto, Tlajomulco de Zúñiga, Zapotlanejo, Juanacatlán, Ixtlahuacán de los Membrillos y Acatlán se detectaron 44 casos.
En la actualidad, la salud mental es algo que todos necesitamos atender. En muchas ocasiones una persona no logra identificar los momentos que está enfrentando el que está a su lado; sin embargo, tenemos la capacidad para ofrecer ayuda a alguien. Si una persona está atravesando un mal momento, es necesario estar atento a qué hace, qué dice, qué busca en redes sociales, preguntarles cómo están y qué buscan hacer. Es mejor conocer antes, que lamentarse después.
(Todas las declaraciones son verídicas. Sin embargo, se utilizaron pseudónimos a petición de la entrevistada de conservar su anonimato)
