En entrevista al podcast La Número 5, Pavel Pardo, leyenda del fútbol mexicano, repasó los momentos clave de su carrera y reflexionó sobre las carencias que hoy frenan al futbolista mexicano. Con la claridad y franqueza que lo caracterizaron dentro de la cancha, el exseleccionado nacional repasó desde sus inicios con Marcelo Bielsa hasta su consolidación en la Bundesliga, pasando por los momentos más duros y formativos de su trayectoria.
El debút y los inicios
Pardo debutó en Atlas en 1993 bajo la dirección técnica de Bielsa, quien lo improvisó como lateral derecho a pesar de ser mediocampista natural. Aquella decisión marcó el inicio de un aprendizaje intenso. Bielsa le inculcó que el entrenamiento debía tener la misma exigencia que un partido, una filosofía que, según el propio Pardo, rara vez se observa en México. “En nuestro futbol hay demasiado confort; eso apaga el hambre”, señaló.
El también mundialista recordó con honestidad el golpe que significó quedar fuera de la lista para Corea-Japón 2002. Lejos de victimizarse, asumió ese momento como un llamado a la autocrítica: identificó áreas en las que debía mejorar y comenzó a preparar desde entonces su camino rumbo a Alemania 2006. El Mundial posterior se convirtió en su plataforma para dar el salto a Europa.
El salto a Europa
Uno de los pasajes más reveladores fue su llegada al Stuttgart. Pardo confesó que tuvo que pagar parte de su propio traspaso cuando América elevó inesperadamente el costo. “Era mi sueño. No quería arrepentirme toda la vida”, recordó. Su apuesta rindió frutos: fue campeón de la Bundesliga y es hoy reconocido como embajador de la liga.
Respecto al presente de la Selección Mexicana, Pardo fue contundente: falta liderazgo, compromiso y una mentalidad competitiva comparable a la de potencias como Brasil o Argentina. “Ellos viven en comodidad, ganan fortunas y aun así mueren por su selección; aquí muchos ya no quieren ir”, afirmó.
Actualmente, el exfutbolista impulsa Master Cracks, plataforma que busca formar a jóvenes a través del entrenamiento técnico, físico y, sobre todo, del trabajo mental. Para Pardo, el cambio profundo en el futbol mexicano comienza ahí: en la mentalidad.
