Lilly Téllez y la valentía de incomodar
La participación de la senadora Lilly Téllez en Fox News desató una nueva polémica. Sus declaraciones, en las que pidió mayor atención internacional frente a la violencia en México, provocaron críticas del oficialismo. Morena y sus aliados incluso la acusaron de traición. Pero ella no retrocedió: respondió con firmeza.
Pedir ayuda no es rendirse
Téllez afirmó que solicitar apoyo externo no debilita al país. Al contrario, dijo, es una forma de proteger a los ciudadanos frente al crimen organizado. Su frase fue contundente: “Pedir ayuda no es traición; traición es pactar con el crimen”.
Con ello, colocó al gobierno en una posición incómoda. La senadora cuestionó a quienes, desde el poder, encubren a los delincuentes o minimizan la crisis de violencia. También recordó que como legisladora cuenta con libertad de expresión. Callar, aseguró, sería una forma de complicidad.
El respaldo político
El diputado panista Marcelo Torres Cofiño salió en su defensa. Señaló que Téllez ha sido víctima de ataques injustos y aseguró que millones de mexicanos apoyan su postura. “No está sola dijo, somos muchos los que queremos un México libre y seguro”.
Un debate de fondo
El caso abre una discusión más amplia. ¿Es legítimo pedir ayuda internacional para resolver un problema interno? Para algunos, significa debilidad. Para otros, es la única salida frente a un Estado rebasado por la violencia.
Lo cierto es que Téllez logró lo que pocos consiguen en el Congreso: abrir un debate incómodo. Y en política, incomodar también es una forma de valentía.
