El Despertador Panamericano

La pantera de la Universidad Panamericana: Paula Barba conquista el Premio Jalisco de Periodismo

Este miércoles 3 de diciembre se dio a conocer a la ganadora del Premio Jalisco de Periodismo en la categoría de Crónica. La reconocida fue Paula Barba, estudiante de séptimo semestre de Comunicación y Periodismo en la Universidad Panamericana. Está próxima a graduarse y hoy destaca por un logro que pone en alto a su institución. Es la primera vez que la Universidad Panamericana recibe el Premio Jalisco de Periodismo.

Su trabajo ganador lleva por título “Los hijos: víctimas invisibles de la violencia de género”. Se trata de una crónica que expone la realidad de niñas y niños que viven en hogares marcados por el abuso. Paula presenta testimonios, datos y reflexiones que evidencian cómo la violencia golpea a toda una generación.

Infancias marcadas por la violencia

En su texto, Paula aborda experiencias como la de Andrés, un niño que vio a su padre maltratar a su madre. También relata la historia de su hermano Pablo, quien vive con ansiedad debido al entorno violento. Para contextualizar, la autora integra datos del INEGI, que señalan que el 70.1% de las mujeres de 15 años o más ha sufrido algún tipo de violencia en México.

En otro apartado, titulado “Cuando el hogar es un centro de abuso”, Barba cuenta las historias de Sara y Elena, dos mujeres que enfrentaron violencia de género desde niñas. Sara sufrió abuso sexual y psicológico por parte de sus hermanos. Años después, en Ciudad de México, un trabajador volvió a agredirla. Por su parte, Elena vive un infierno causado por el padre de sus hijos. Él ejercía control, humillaciones y maltrato constante. Durante una evaluación escolar, se descubrió que sus hijos también eran víctimas de abuso por parte de hombres mayores. Tras una larga lucha legal, Elena consiguió la custodia.

Paula también incluye información de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que en 2021 aprobó una reforma para agilizar los casos de violencia. A pesar de ello, muchas víctimas siguen enfrentando procesos lentos. En la encuesta citada por la autora, el 50% de las mujeres entrevistadas afirmó haber sufrido violencia, lo que demuestra la gravedad del problema.

La autora subraya un punto esencial: la violencia de género no tiene una sola víctima. Los niños y niñas que crecen en estos entornos no solo observan la violencia; también la viven y sufren sus consecuencias emocionales.

La crónica de Paula Barba trasciende el reconocimiento recibido. Su texto ilumina una verdad dolorosa: la violencia de género deja heridas que se transmiten emocionalmente y afectan a generaciones completas. Al narrar estas historias con sensibilidad y rigor, Paula da voz a las víctimas más olvidadas: los hijos que crecen en silencio, temiendo y aprendiendo patrones que pueden marcar su vida adulta. Su trabajo es un llamado urgente a reconocerlos, protegerlos y romper el ciclo del abuso. Es un logro académico, sí, pero también un acto de responsabilidad social que invita a construir entornos más seguros para la infancia.

Salir de la versión móvil