El Despertador Panamericano

Jorge Barba, amante de la comida y del buen servicio

Para algunos, comer es solo una necesidad. Para otros, como Jorge Barba, es una de sus grandes aficiones. A sus 59 años, ha hecho de visitar restaurantes y probar distintos platillos, un pasatiempo constante. Desde puestos callejeros hasta lugares de comida gourmet, Jorge siempre busca nuevas propuestas y experiencias.

En esta edición de Somos lo que comemos, platicamos con él sobre su gusto por la comida. Los lugares que más le han llamado la atención y lo que, para él, hace que un restaurante valga la pena.

Los primeros recuerdo de Jorge con la comida

¿De dónde viene tu pasión por la comida y cómo empezó tu interés por visitar restaurantes y probar platillos distintos?

“Mi pasión seguramente viene desde la infancia. Mis papás nos llevaban a diferentes lugares a probar de todo, desde los mercados hasta restaurantes de diferentes tipos. De ahí creo que me nació ese interés en siempre buscar lugares y experiencias distintas.

Desde taquerías en la calle, fondas, loncherías, mercados y variados tipos de restaurantes. Recuerdo que mi abuelo materno me llevó a comer tacos de cabeza cuando tenía alrededor de 5 años. De ahí nació mi gusto por ese tipo de comida.

De igual forma, mis papás nos llevaban a restaurantes donde degustábamos comida oriental, italiana, española, etcétera. Los domingos era infaltable ir al mercado y ahí era la carne con chile, el menudo y todo tipo de alimentos que se consumen en los mercados. Definitivamente, mi gusto nació desde pequeño gracias a esto.”

La forma en la que Jorge disfruta la experiencia gastronómica

¿Qué tan importante consideras el aspecto social al momento de comer: compartir la mesa, conversar o disfrutar la experiencia con otras personas?

“El visitar un restaurante, sea cual sea el tipo, si es acompañado de gente que guste de probar y experimentar, es garantía. La comida da para plática extensa sobre los platos que se estén degustando y para pasar un momento agradable.

En definitiva, si es así, siempre es un placer estar acompañado conversando, más aún si todo va acompañado de buenos vinos y licores.”

¿Cuáles son los criterios o métricas que usas para calificar un restaurante?

“Calificar un restaurante en específico es muy subjetivo, te puede tocar un mal día y la experiencia será mala. Pero siempre es bueno dar una segunda oportunidad, a menos de que el servicio sea malo. A un lugar con mal servicio y atención no regreso nunca.

Desde la entrada, la limpieza del lugar, de los cubiertos, la atención del que te recibe, como te atiende el mesero, el tiempo en que te sirven los alimentos, la calidad del producto que te vas a comer, la  temperatura de los alimentos, si es algún corte el término del mismo, si tomas vino la cantidad en la copa, etcétera.”

Los restaurantes imperdibles de Jorge en Guadalajara

Si tuvieras que recomendar tres lugares imperdibles para comer en Guadalajara, ¿cuáles serían?

“Podría recomendar muchos, variados y para todos los gustos, pero si fueran 3 imperdibles sería primero Tintoretto, después Suehiro y por último La Matera, ya que los tres reúnen todo lo que un restaurante debe ofrecer: calidad, atención y servicio de primera.”

Para Jorge, comer es una experiencia que va mucho más allá del plato. Su gusto nació desde la infancia, entre comidas familiares y visitas a distintos mercados. Con el tiempo se transformó en una forma de disfrutar la vida. Valora tanto la calidad de los alimentos como el momento de compartirlos. Está convencido de que un buen restaurante no solo se mide por su sabor, sino por todo lo que hace que uno quiera volver.

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