El Despertador Panamericano

Irapuato sueña con la Liga MX

El Club Irapuato ha regresado por la puerta grande, ya que gracias a un empate 1-1 ante el Atlético Morelia en la semifinal de vuelta, los freseros avanzaron a la final del Apertura 2025 de la Liga de Expansión MX. El marcador global terminó en 1-1, pero la posición en la tabla del Irapuato le permitió sellar el pase a una histórica final.

La historia tiene mucho más peso cuando se conoce que apenas unos meses atrás, el club estaba en la Liga Premier, destinado a jugar en las canchas más difíciles de todo el país y condenados al olvido. Al terminar la temporada pasada fue invitado a disputar la Liga de Expansión para esta campaña, donde ya ha demostrado estar a la altura.

Aunque la segunda división en México no está oficialmente habilitada para otorgar el ascenso automático a la Liga MX, el simbolismo de está hazaña del Irapuato va más allá de lo reglamentario: ‘La Trinca’ está mostrando que su estructura, su plantilla y sus ilusiones están listas para pensar en grande. Jugar la final significa que, de existir ese camino hacia la primera división, los freseros estarían perfectamente preparados para pelearlo.

En la ciudad y en la región, la afición ya siente que el equipo está retomando su lugar histórico, y este momento puede marcar el inicio de una nueva era competitiva. La gente comienza a sentir que se está consturyendo un futuro que invita a soñar que pueden volver a estar en el circuito de clubes más importante del país.

El ascenso: la gran deuda del futbol mexicano

La historia del Irapuato vuelve a encender un debate que lleva años atorado. En México un equipo puede hacer todo bien y aun así no tiene un camino real para ganarse un lugar en la Liga MX. Desde la suspensión del ascenso y el descenso en el 2020, proyectos históricos como el del equipo azulgrana han quedado atrapados en un limbo competitivo.

Para clubes con tradición, identidad y afición fiel, competir en la Liga de Expansión sin la posibilidad de subir se siente como correr un maratón sin una meta. El caso de Irapuato lo deja más que claro: si existiera el ascenso deportivo, hoy estarían a 180 minutos de jugar por regresar al máximo circuito.

La Liga MX ha prometido la reactivación del sistema de ascenso desde hace mucho tiempo y mientras tanto aficiones enteras han perdido la motivación que durante décadas dio sentido a las divisiones inferiores. El renacer de Irapuato es una prueba de que las historias grandes siguen ahí, aunque falta devolverles el camino hacia la élite del futbol mexicano.

 

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