El Despertador Panamericano

El costo de cocinar en Ciudad Granja

La presencia de agua turbia, los olores desagradables y las variaciones en el suministro han generado reclamos entre habitantes de Ciudad Granja, en Zapopan. Mientras los vecinos buscan alternativas para contar con agua de mejor calidad, los restaurantes enfrentan el reto de mantener sus actividades sin comprometer la higiene.

El agua es uno de los recursos indispensables en una cocina. Se utiliza para preparar alimentos, lavar frutas y verduras, elaborar bebidas, limpiar superficies y mantener los utensilios en condiciones higiénicas. Sin embargo, en Ciudad Granja, colonia en Zapopan, Jalisco, la calidad del líquido que sale de las llaves se ha convertido en una preocupación para sus habitantes. El agua turbia, los sedimentos y los olores desagradables forman parte de los reportes que vecinos han realizado durante 2026.

Aunque no se dispone de información suficiente para determinar cuánto han gastado los restaurantes de la colonia por esta situación, los antecedentes locales y los casos documentados en otros puntos de Guadalajara muestran cómo los problemas del suministro pueden convertirse en un gasto adicional para los negocios de alimentos.

Testigos

La problemática no es reciente. En marzo de 2026, habitantes de Ciudad Granja bloquearon la avenida Vallarta, a la altura de Pirules, para exigir al Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) que regularizara el suministro. De acuerdo con un reporte de Milenio publicado el 5 de marzo, los vecinos denunciaron interrupciones del servicio y describieron el agua como lechosa, aceitosa y con olores penetrantes.

Los reclamos continuaron durante el año. El 2 de septiembre, Mural documentó el caso de habitantes del Coto del Rey, en Ciudad Granja, quienes llevaban casi seis meses con agua de mal olor y tonalidades amarillentas. En los días previos a la publicación, algunos reportaron que el líquido salía casi negro, incluso después de instalar filtros. Una residente explicó que el agua había deteriorado prendas de ropa y que recurría a garrafones para algunas de sus necesidades, lo que representaba un gasto adicional.

En este contexto, Luis Vanegas, ingeniero civil y vocal del Comité del Agua, señala que ha visto fotografías de pruebas compartidas por habitantes de la colonia en las que se reportan coliformes y ausencia de cloro residual. También explica que, en trabajos relacionados con el manejo del agua pluvial, realizó pruebas de calidad en un escurrimiento ubicado en la zona de Fresnos, cerca de Casa de Fresnos y la calle de los Álamos.

El especialista identifica el manganeso y los sulfuros entre los contaminantes que, según su experiencia, se han observado en la zona cercana a Ciudad Granja. Afirma que el manganeso puede alcanzar concentraciones entre tres y cuatro veces superiores al límite permitido por la norma de agua para uso y consumo humano.

Para los establecimientos que preparan alimentos diariamente, la calidad del agua forma parte de las condiciones necesarias para mantener sus procesos de higiene. En negocios familiares como el de Andrés García de Ciudad Granja, que comenzó a vender hamburguesas y hot dogs en 1991, la preparación de cada producto depende de actividades como lavar y desinfectar verduras, limpiar utensilios y mantener las áreas de trabajo en condiciones adecuadas.

García explica que una de las características de su negocio es elaborar diariamente la carne y preparar los ingredientes de manera manual. Una dinámica que ha mantenido durante casi 35 años y que forma parte de la identidad de su establecimiento. Sin embargo, cuando el suministro presenta alteraciones, mantener esas condiciones puede representar un desafío para quienes dependen del agua de la red en sus actividades.

La experiencia de Ciudad Granja muestra que los problemas del agua no se limitan a las molestias que enfrentan los habitantes en sus viviendas. También representan una preocupación para los establecimientos que necesitan el recurso para preparar alimentos y mantener la higiene de sus instalaciones.

Garantizar un suministro con condiciones adecuadas es una responsabilidad que no puede trasladarse únicamente a los consumidores ni resolverse con filtros particulares, sino que requiere atender la calidad del agua desde su origen y asegurar que llegue en condiciones aptas a quienes dependen de ella todos los días.

Salir de la versión móvil