La jornada de protestas por la calidad del agua en Guadalajara derivó en serios enfrentamientos frente a Casa Jalisco. Alrededor de 10 mil ciudadanos marcharon desde la glorieta Minerva para exigir soluciones urgentes. Los manifestantes denunciaron la falta de agua potable en la zona metropolitana.
Antecedentes y origen del conflicto social
La movilización social fue motivada por el grave deterioro en el suministro hídrico. Desde el mes de marzo, al menos 320 colonias reciben agua contaminada en sus hogares. Reportes del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo señalaron irregularidades graves. Las muestras analizadas presentaron metales pesados, heces fecales y olor a cloaca. Además, las autoridades omitieron el proceso de cloración adecuado en la red.
Escalada de violencia y respuesta policial
La marcha avanzó de forma pacífica durante las primeras dos horas de recorrido. Sin embargo, la tensión aumentó al encontrar Casa Jalisco resguardada por vallas. Un grupo de manifestantes retiró el cerco para acercarse a la residencia oficial. A la protesta se sumó un contingente con piedras, petardos y tubos.
Los enfrentamientos entre civiles y agentes antimotines se prolongaron por casi tres horas. Para dispersar a la multitud, la policía utilizó gas lacrimógeno y chorros de agua. Los disturbios provocaron crisis de ansiedad en los residentes de un asilo cercano. Asimismo, la barda perimetral de dicha estancia sufrió severos daños materiales.
Saldo de heridos, arrestos y denuncias
El conflicto dejó un saldo oficial de 39 personas detenidas y 28 policías lesionados. Dos de los agentes sufrieron heridas de alta gravedad durante las agresiones. Uno reportó fractura de cráneo y otro perdió un dedo por un golpe.
Por su parte, colectivos denunciaron agresiones físicas contra manifestantes y periodistas. Integrantes del organismo Cepad señalaron la detención de un reportero local. También reportaron a varias personas con paradero desconocido tras el operativo policial.
Medidas del gobierno estatal y revisión de casos
Ante la presión social, el gobernador Pablo Lemus confirmó la liberación de 12 detenidos. El mandatario solicitó a la Fiscalía estatal revisar minuciosamente cada expediente. La medida busca deslindar de responsabilidad a ciudadanos y periodistas pacíficos.
De igual forma, Lemus ordenó analizar las grabaciones en video del operativo. El objetivo es evaluar la conducta policial y sancionar posibles excesos de fuerza.
Reacción federal y llamado al diálogo
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció sobre lo acontecido en Jalisco. La mandataria rechazó categóricamente cualquier acto de represión hacia las protestas. No obstante, reiteró que tampoco aprueba la violencia ejercida por manifestantes.
Sheinbaum afirmó que el gobierno de Jalisco debe explicar los métodos de contención. Además, anunció una reunión entre la Conagua y autoridades estatales para atender el problema del agua.
